1. Introducción
En la era contemporánea, la convergencia entre la tecnología avanzada y los
procesos educativos genera un entorno que redefine los modos tradicionales de
enseñanza y aprendizaje. En este contexto, la inteligencia artificial (IA) emerge
como un actor clave al posibilitar caminos de adaptación y personalización del
aprendizaje escolar, lo cual responde de forma directa a la heterogeneidad de
estilos, ritmos y necesidades de los estudiantes (Febrianti et al., 2025). Estudios
recientes muestran que los sistemas de IA pueden adaptar contenidos, ritmos y
estrategias en función del perfil individual del alumno, rompiendo el modelo uniforme
tradicional (Vorobyeva et al., 2025). Esta evolución no solo transforma la práctica
docente, sino que también plantea interrogantes sobre qué significa enseñar y
aprender hoy y cómo responder desde la escuela a esa transformación.
Al escanear el estado actual de la investigación, se observa que la mayoría de los
trabajos sobre IA en educación ha estado centrada en niveles universitarios o en
entornos de enseñanza superior, con menos foco en educación básica o media. Por
ejemplo, un estudio sistemático de Wang et al. (2024) resalta que la investigación
en IA aplicada a educación abarca aprendizaje adaptativo, tutoría inteligente y
evaluación automatizada, pero señala un vacío importante en la personalización
profunda a niveles escolares. Asimismo, el análisis de Ibarvo (2025) sobre la
integración de IA en el aprendizaje personalizado evidencia que, aunque las
herramientas crecen, su aplicación sistemática en contextos de escuela es todavía
incipiente. Esta doble constatación la amplitud del campo y la limitación en ciertos
niveles escolares justifica la urgencia de enfocar investigaciones que vinculen IA y
personalización del aprendizaje escolar.
En el plano de las palabras clave, es pertinente realizar un recorrido macro-micro
que situe el estudio. En primer lugar, “inteligencia artificial” constituye el macro-
concepto técnico que engarza sistemas algoritmos, aprendizaje automático, tutoría
inteligente y análisis de datos (Garzón et al., 2025). En segundo término,
“personalización del aprendizaje” remite a la capacidad de adaptar contenidos,
ritmos, estilos y trayectorias a cada alumno (Maldonado-Chacón et al., 2024). En
tercer término, “aprendizaje escolar” limita el ámbito al nivel de educación formal
básica o media, en oposición a la educación superior o el aprendizaje informal
(Vera-Arias et al., 2023). Este análisis secuencial delimita clara y concisamente el
foco de este trabajo: cómo la IA, como herramienta tecnológica, puede realizar
personalización del aprendizaje en el entorno escolar.
El problema científico que subyace al estudio es el siguiente: aunque se reconoce
el potencial de las tecnologías de IA para personalizar el aprendizaje, aún existen
barreras en su implementación, tanto pedagógicas como tecnológicas, y escasean